Blog

cómo afilar un cuchillo jamonero

Cómo afilar un cuchillo jamonero sin deformar su hoja flexible

Llega diciembre y el jamonero no para. En la charcutería, en la barra o en el catering son semanas de lonchas finas a todas horas, y el cuchillo jamonero profesional lo nota antes que nadie. 

Con las prisas, es fácil pasarse con la chaira o afilar cuando no tocaba. Y un jamonero, con su hoja larga y flexible, se deforma con facilidad si se trata como un cuchillo rígido. 

En esta guía te contamos cómo afilar un cuchillo jamonero sin estropear la hoja, para que llegues a la campaña con el filo a punto. 

Antes de diciembre: revisa tus jamoneros 

Antes de que empiece el ritmo fuerte, coge cada jamonero y fíjate en tres cosas: 

  • ¿Saca la loncha entera o la rompe? Si la desgarra, el filo necesita atención. 
  • ¿La hoja está recta? Mírala desde el lomo, a la altura de los ojos. 
  • ¿Tiene mellas? Mira el filo de frente bajo una luz: las zonas melladas o sin filo devuelven pequeños destellos. 

Con eso sabrás si basta con asentar, si toca afilar o si conviene llevarlo a un profesional. Y si alguno está muy castigado, quizá sea el momento de renovarlo: puedes ver nuestros cuchillos jamoneros. 

Asentar o afilar: no es lo mismo 

Antes de pensar en cómo afilar un cuchillo jamonero, conviene saber si de verdad lo necesita. Son dos trabajos distintos. 

Asentar el filo es lo que haces con la chaira. Con el uso, el filo se dobla ligeramente hacia un lado, aunque a simple vista no se note. La chaira lo endereza sin quitar apenas material. Es un repaso rápido que puedes hacer varias veces al día, incluso entre un jamón y otro. 

Afilar es otra cosa: con una piedra de afilar o un afilador se quita material de la hoja para crear un filo nuevo. Cada afilado desgasta un poco el cuchillo, así que solo tiene sentido cuando asentar ya no basta. 

La regla es sencilla: si después de unas pasadas de chaira el cuchillo vuelve a cortar bien, no lo afiles. Si ni con la chaira recupera el corte, toca afilar. 

Cómo afilar un cuchillo jamonero sin deformar la hoja 

Si te preguntas cómo afilar un cuchillo jamonero sin que pierda su forma, hay cuatro claves que sirven tanto para asentar con chaira como para afilar con piedra. 

Un apoyo que no se mueva 

Si la herramienta baila, la hoja también. Apoya la punta de la chaira sobre una superficie firme que no resbale, como una tabla, en vez de sostenerla al aire. Si usas piedra, fíjala bien a la mesa antes de empezar. Con un apoyo estable, toda tu atención va al cuchillo. 

Presión moderada 

Es el error más habitual con un jamonero. Al apretar, la hoja flexible se curva contra la herramienta y el filo deja de trabajarse por igual: unas zonas se gastan más que otras y la hoja acaba perdiendo su forma. Basta con el peso de la mano. Deja que la chaira o la piedra hagan el trabajo. 

Recorrido completo, del talón a la punta 

Cada pasada debe recorrer todo el filo, desde la zona más cercana al mango hasta la punta, en un solo movimiento. Si solo trabajas el centro, que es la parte que más usas, con el tiempo el filo queda desigual y la loncha empieza a salir irregular. Alterna los dos lados de la hoja con el mismo número de pasadas. 

Sigue las indicaciones del fabricante de tu modelo 

Seguramente has leído que hay que afilar a tantos grados. Pero no hay un ángulo que valga para todos los jamoneros: depende del acero, del grosor de la hoja y de cómo se ha hecho el filo en fábrica.  

Lo más seguro es seguir lo que indique el fabricante de tu modelo, tanto para el ángulo como para el tipo de herramienta. Si no lo tienes claro, pregunta antes de afilar: un filo mal rehecho cuesta mucho más de corregir que una consulta. 

Cuándo llevarlo a un servicio especializado 

Por mucho que sepas cómo afilar un cuchillo jamonero, hay situaciones en las que es mejor dejarlo en manos de un afilador profesional: 

  • Mellas que se ven a simple vista o que notas al cortar. 
  • La hoja está torcida o se ha quedado doblada. 
  • La punta se ha roto o ha perdido su forma. 
  • Has afilado y el filo sigue sin volver. 
  • Varios afilados caseros han dejado el filo irregular. 

Un buen servicio de afilado devuelve la forma al filo quitando solo el material necesario. Intentar arreglarlo a fuerza de piedra suele acabar con una hoja más corta y estrecha de lo que debería. 

Errores frecuentes que estropean un jamonero 

  • Afilar cuando bastaba con asentar. Cada afilado innecesario le quita vida al cuchillo. 
  • Apretar la hoja contra la chaira. La flexibilidad juega en contra y el filo se deforma. 
  • Pasadas cortas o solo por el centro. El filo se gasta de forma desigual. 
  • Cambiar la inclinación en cada pasada. El filo no llega a formarse bien. Mantén siempre la misma. 
  • Dejar la rebaba después de afilar. Tras la piedra queda una pequeña rebaba en el filo; unas pasadas suaves de chaira la eliminan. 
  • Usar un afilador sin saber si sirve para hoja flexible. No todos están pensados para hojas largas y finas. 

Preguntas frecuentes 

¿Cada cuánto hay que afilar un cuchillo jamonero? 

Depende del uso. En campaña, lo normal es asentarlo con chaira varias veces al día y afilarlo solo cuando la chaira ya no le devuelve el corte. 

¿Qué ángulo hay que usar para afilar un jamonero? 

No hay uno que sirva para todos. Depende del acero y de cómo se ha hecho el filo, así que lo mejor es seguir las indicaciones del fabricante de tu modelo. 

¿Se puede usar un afilador eléctrico o de ranura con un jamonero? 

Solo si el fabricante del cuchillo y el del afilador lo permiten. Antes de pasar un afilador por un cuchillo jamonero, comprueba que esté pensado para hojas largas y flexibles. 

¿Qué chaira conviene para un cuchillo jamonero? 

Una con longitud suficiente para recorrer toda la hoja de una pasada. Si tienes dudas sobre cómo afilar con chaira tu modelo o qué chaira le va mejor, consúltanos. 

Llega a la campaña con todo a punto 

Un jamonero bien cuidado aguanta la campaña y muchas más. Si no tienes claro si tu chaira, tu piedra o tu afilador son compatibles con tus cuchillos, escríbenos o llámanos y te ayudamos a comprobarlo antes de que llegue diciembre. 

Compartir

Deja una respuesta